Generalmente nos sentimos bastante cómodos con la idea de quedarnos hablando hierba o jugando algún título atractivo hasta altas horas de la madrugada en sábado. Si cuestionamos nuestra forma de actuar es solamente una vez cada cierto tiempo, después que llegamos al hueco ese en el que nos cortan la luz, se acaba la música nueva y solo hay un carro y un tanque de gasolina lleno.

Creo que debí comenzar este post con una sentida disculpa por la falta de comic la semana pasada. Me toca lidear con varias cosas antes de poder sentarme a dibujar y esta semana todas esas cosas me apalearon consistentemente, como una barrera contra mi felicidad personal.

Disculpen.

El horario del comic ha sido cambiado formalmente a domingos así que quizás eso me ayude a mantenerme más consistente el resto del año.